Todavía hay tiempo para los bulls (parte 2)

Análogo a un buque de carga a toda velocidad que trata de detenerse necesitando al menos 8 km de recorrido por delante con el motor en reversión máxima, los mercados financieros también requieren de tiempo una vez ciertas variables o patrones cambian para materializar una eventual caída o reversión.

17 mayo, 2018

Boungy

Escrito por

Arturo Pineda
Categorías: Acciones, EEUU, Mercados, Regiones

En un reciente titular se explicó como los recientes movimientos en la curva de rendimientos de los instrumentos de deuda emitidos por el Tesoro americano no representan una amenaza al menos cercana para los mercados financieros, dando a entender que los mercados de acciones todavía pueden generar rendimientos positivos antes de un eventual colapso, el cual pareciera estar distante al día de hoy.

La rotación de sectores

Pareciera que hay otro argumento que puede soportar la moción de que todavía hay suficiente tiempo para los bulls. Dicho argumento tiene que ver con la rotación de sectores en los cuales los inversionistas buscan rendimientos dependiendo de que parte del ciclo económico los mercados se encuentran.

Por ejemplo, durante períodos de crecimiento y robustas variables fundamentales inherentes a las economías, los inversionistas y traders buscan colocar sus posiciones en sectores conocidos como discrecionales los cuales dependen del ciclo de ingresos y cuya demanda es elástica. Entre los sectores considerados como discrecionales se encuentran el automovilístico, el inmobiliario, y los retailers.

Por otro lado, cuando los inversionistas prevén que viene un ciclo recesivo, éstos buscan colocar sus posiciones en sectores que no dependen del ciclo y cuya demanda es inelástica. Dicho sector está representado por productos básicos de consumo (o staples en inglés), y tienden a tener un mejor desempeño durante períodos recesivos.

El rezago de los mercados con respecto al ratio de rotación

Usando como marcador el ratio de desempeño del sector discrecional (XLY) en términos del sector de productos básicos (XLP), se puede observar que hay un rezago importante entre el desempeño del los mercados financieros, medido a través del índice S&P 500, y la rotación de sectores (cuando los inversionistas cambian sus posiciones en XLY por XLP o viceversa).

Por ejemplo, para finales del año 2004 el ratio de rotación de sectores hizo un máximo, alcanzando niveles inferiores posteriormente. Sin embargo, el índice S&P 500 no cayó inmediatamente, por el contrario siguió generando rendimientos positivos alcanzando puntos máximos en el 2007. Por otro lado, antes de que el índice S&P 500 empezara a repuntar como señal de que la crisis financiera del 2008-2009 estaba quedando atrás, ya el ratio de rotación había dado señales de recuperación.

Actualmente el ratio de rotación se encuentra en niveles máximos, constituyendo una clara señal de que los mercados esperan rendimientos positivos. Pareciera que el capitán del buque de carga todavía no ha apagado los motores para detener su marcha.