Tensión y presiones en el mercado petrolero

El mercado petrolero experimenta constantes variaciones dadas las diversas presiones por las políticas de los principales productores de crudo. Aunado a esto, cabe mencionar el aumento de la presencia del shale oil en el mercado mientras la producción venezolana disminuye cada vez más.

28 marzo, 2018

Boungy

El mercado petrolero se ha visto afectado últimamente por muchas variables. Estas van desde juegos geopolíticos en el Medio Oriente, sanciones a diversas naciones por parte de Estados Unidos (EEUU), una competencia incesante por ser el número uno en el mercado petrolero y la repetición en el uso de una vieja carta por parte del cartel del petróleo. Todas estas circunstancias han llevado a que el precio del barril del crudo experimentara múltiples variaciones en su tendencia, llegando a cotizar en $65,88 y $70,45 por barril el WTI y el Brent.

Tensiones políticas

El mercado petrolero ha estado sensible ante los altercados políticos recientes. Entre estos, el nombramiento del actual presidente de la CIA, Mike Pompeo como el nuevo Secretario de Estado de EEUU, y la designación de John Bolton como Consejero de Seguridad Nacional. Con estos dos nuevos integrantes al gabinete del Presidente Trump, resulta cada vez más probable que se impongan sanciones a Irán y que se rompa el acuerdo nuclear. De realizarse esta acción, se comprometería la producción del país y afectaría las alianzas establecidas entre Irán y las petroleras extranjeras.

EEUU también ha interferido en convenios entre Rusia y petroleras internacionales. Dada la intervención del gobierno ruso en las elecciones de 2016 de la primera economía del mundo, EEUU decidió responder con sanciones contra la nación soviética. Debido a esto, varios acuerdos han tenido que cancelarse, lo cual representa un obstáculo para la producción petrolera rusa, porque según expertos, los rusos no cuentan con la tecnología necesaria para llevar a cabo trabajos costa afuera.

Pelea por el poder en el Medio Oriente

Tras la imposición de los recortes de producción de la OPEP y sus aliados, ha quedado la duda de cuál es precio objetivo por barril que se desea alcanzar. Ante esto se presenta la disputa entre Irán y Arabia Saudita, contando ambos con una meta diferente. Irán, considera que un precio apropiado para el barril del crudo ronda alrededor de los $60. El Ministro de petróleo, Bijan Zaganeh, expresó que es un riesgo seguir presionando al mercado con los recortes de producción, porque se presentaría un exceso de demanda que EEUU podría buscar abastecer.

Por su parte, Arabia Saudita apunta a los $70 por barril. Con el futuro lanzamiento del IPO de su petrolera Saudi Aramco en el 2019, es necesario que el precio del crudo aumente para que las ganancias de la empresa mejoren y esta se vea más atractiva para los inversionistas; especialmente considerando que esta cuenta con una valoración de $2 billones.

Entre otro de los planes de los sauditas se encuentra la inversión de $80 mil millones para generar energía nuclear. Dada la reciente competencia en el Medio Oriente entre Irán y Arabia Saudita, está presente la preocupación que esta se trate de un tipo de presión por el control, debido a que tal como expresó el Príncipe árabe, “Arabia Saudita no quiere tener una bomba nuclear. Pero sin duda, si Irán desarrolla una bomba nuclear, nosotros lo seguiremos tan rápido como sea posible.”

Con el lanzamiento de los misiles a Arabia Saudita por parte de los rebeldes hutíes de Yemen, incrementa la inestabilidad en el Medio Oriente, dado el apoyo del Gobierno iraní que reciben estas fuerzas.

Desplome de la producción venezolana

Otro aspecto que ha tenido relevancia en los movimientos del precio del crudo ha sido la caída de la producción venezolana. Debido a la crisis económica que se encuentra atravesando el país, y por el abandono y la falta de inversión en la industria petrolera, la producción de crudo de la nación suramericana ha caído 27,5% desde mayo del año pasado.

Según la OPEP, Venezuela produjo en febrero $1,59 millones de bpd, es decir, 183.000 bpd menos en comparación con el mes de enero, llegando a los niveles de 1950. Por su parte, la cantidad de taladros de perforación petrolífera de la nación suramericana se encontraba en febrero del 2018 en 47 unidades, es decir, 13% menos que la cantidad con la que se contaba en febrero del año pasado.

A su vez, las exportaciones de crudo de Venezuela a EEUU han presentado una considerable disminución. En febrero del 2017, le proporcionó 19,66 millones de barriles, mientras que en febrero del presente año solo le pudo abastecer con 12,33 millones de barriles aproximadamente, representado una caída de 37% en un año.

La incesante presión del shale oil en el mercado

Desde que EEUU alcanzó una producción de más de $10 millones de bpd en el pasado mes de noviembre, no ha quedado la duda del potencial de producción de crudo del país. La economía norteamericana ha llegado para alcanzar e incluso pasar al primer productor de crudo del mundo, Rusia, a finales del año 2018.

La semana pasada EEUU rompió su récord y alcanzó los $10,4 millones de bpd, acompañado de unas reservas de crudo que para la semana del 9 de marzo se ubicaban en 430,9 millones de barriles y más de 800 taladros operativos, una medida para conocer la capacidad de producción del país, resulta casi imposible que la nación norteamericana no logre posicionarse como el principal productor de petróleo y permitirle una mayor independencia al país.

Para aumentar el precio del crudo, a pesar del incremento en la producción del petróleo de esquisto, la OPEP está considerando extender los recortes de producción hasta 2019, esto con el propósito de alcanzar los precios promedio de siete años, en lugar del promedio de cinco años, tal como era su meta originalmente.

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