¿Qué ocurre con el umbral de 3% en Wall Street?

Al igual que una preocupación pasajera que se trasforma en una obsesión, el umbral del 3% ha comenzado a tomar la atención y el temor de los operadores bursátiles en Wall Street, y no es para menos, si tomamos en cuenta que esta es considerada una marca de quiebre para el mercado accionario.

30 abril, 2018

Al igual que una preocupación pasajera que se trasforma en una obsesión, el umbral del 3% ha comenzado a tomar la atención y el temor de los operadores bursátiles en Wall Street, y no es para menos, si tomamos en cuenta que el mercado accionario deberá enfrentarse a un escenario en donde las presiones inflacionarias y la política monetaria de la Reserva Federal (FED) podrían jugarle una mala pasada.

Pero, ¿a qué umbral nos referimos? Con el 3% hacemos referencia al rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, y más allá a las expectativas de legiones de operadores que ven esta marca como un punto de quiebre para el mercado accionario.

La sabiduría y los temores de Wall Street detrás del 3%

El pasado miércoles 24/04 el rendimiento de los bonos a 10 años subió tan alto como un 3,10%, su nivel más alto desde el 2014, a la vez que el S&P500 y el Dow Jones caían por breves momentos tan bajo como un 2% y 1,03% respectivamente.

El razonamiento detrás el 3% es relativamente sencillo, rendimientos más altos generan una mayor competencia entre las acciones en un momento en que los bonos son más atractivos y las tasas de descuento que aplican las empresas a sus ganancias futuras se elevan. Esto último es especialmente malo para aquellos que apuestan en la bolsa basándose en el crecimiento de los beneficios corporativos, los cuales habían impulsado los índices durante los últimos nueve años.

Jeffrey Gundlach, fundador de DoubleLine Capital, ha predicho que los retornos en el S&P 500 serían negativos en este año, puesto que su pronóstico “se convertiría en un convicción extraordinariamente fuerte cuando el rendimiento a 10 años comience acelerarse por encima del 3%”

Ahora, si vamos más profundo tenemos que este rendimiento es utilizado como punto de referencia para hipotecas y préstamos a compañías, por lo que al subir el yield, las preocupaciones de los operadores se concentran en la posibilidad de que los consumidores y empresas suavicen sus niveles de gasto para priorizar el pago de sus compromisos deuda, en otras palabras, menos recursos disponibles para invertir y consumir.

Presiones inflacionarias y la política monetaria de la Reserva Federal

Si el crecimiento de los precios en la primera economía del mundo no fuera de por si una objetivo que ha estado en el punto de mira desde hace meses, tenemos que los aranceles sobre las importaciones de aluminio y acero impuestos por el presidente Donald Trump, un tambaleante acuerdo nuclear con Irán y los temores de una posible guerra comercial con China han llegado como variables con el potencial de generar una nueva ola inflacionaria sobre los commodities, ola la cual terminaría llegando inevitablemente a EEUU.

Por otra parte, las expectativas de una mayor inflación han comenzado a intensificarse, pues en los últimos comentarios del Libro Beige de la FED se ha señalado la existencia de informes generalizados que apuntaban a un aumento en los precios del acero, además del alza en el coste de los insumos adquiridos por los fabricantes norteamericanos.

 

El aumento no solo es preocupante, sino que también ha revivido los rumores entre los analistas de ver cuatro alzas de los tipos de interés en vez de las tres que había anunciado inicialmente la Reserva Federal al comienzo de este 2018, es decir, otras tres más aparte de la registrada el pasado 21 de marzo.

¿Y lo anterior por qué importa? Un mayor crecimiento de los precios intensifica las presiones sobre la FED  para que acelere el tono restrictivo de su política monetaria, en otras palabras, la famosa subida en la tasa de interés de referencia. Si estas suben más rápido o más veces de lo esperado, el costo de los préstamos aumentará haciendo que los inversores pierdan el entusiasmo por el mercado de renta variable y se dirijan a su vez al de renta fija en busca de mejores rendimientos.

Ahora, con los niveles de precios por arriba de la meta de la FED, que se ubica en un rango cercano pero por debajo de 2%, tenemos que la probabilidad de que la máxima autoridad monetaria de los Estados Unidos mantenga los tipos de interés en su próxima reunión de mayo a un nivel de entre 1,50% -1,75% se ubica en un 93,8%; justo en un escenario donde el S&P500 y el Dow Jones ya han retrocedido un 1,07% y 2,10% en lo que va de 2018.

Sin embargo, para la reunión de junio la percepción de un alza a un rango de entre 1,75% – 2,00% es ya del 93,8%

¿Un súperdólar en camino?

Unos de los efectos que ha traído el incremento de los rendimientos ha sido la apreciación del dólar americano, alza la cual no solo ha ocurrido con respecto a otras monedas, sino también frente otros activos como el oro y las acciones.

En lo que va de abril, el índice dólar ha subido un 1,90% pasando de 89,71 puntos (pts) a 91,41 pts, a la vez que ante un billete verde más fuerte el oro ha perdido terreno, siendo que en poco más de dos semanas este ha caído un 2,20% o $30 hasta llegar a los $1.323,31.

En lo que va de año el precio del metal precioso ha tenido un leve avance de 0,41% o $5.

Con respecto a otras monedas, la moneda estadounidense ha recortado terreno con el euro al fortalecerse un 1,46% en los últimos 27 días y cotizarse en 1,212 dólares por euro, mientras que frente la libra esterlina el avance ha sido de un 1,51% hasta los 1,378 dólares por libra.