Bonos venezolanos: ¿un ejemplo de la paradoja de Schödinger?

Dado el hermetismo actual entorno a la deuda, la poca información oficial y el retraso en el pago de los compromisos, la paradoja de Schödinger asoma una perspectiva diferente para comprender lo que está pasando y que podrá pasar en los próximos meses con los bonos venezolanos.

9 abril, 2018

Boungy

La paradoja de Schödinger fue concebida por el físico Erdiwn Schödinger en 1935, en esta se plantea un sistema formado por una caja, un gato y una botella de gas venenoso acoplada a un dispositivo. Dentro del experimento el animal tiene las mismas probabilidades de sobrevivir o de morir, siendo que hasta que no abramos la caja no conoceremos la condición del gato. En términos de física cuántica el animal se encuentra vivo y muerto a la vez, puesto que estos dos estados son igual de reales. Pero ¿qué tiene que ver lo anterior con los bonos venezolanos?

Dado el hermetismo actual entorno a la deuda, la poca información oficial y el retraso en el pago de los compromisos, esta paradoja se podría utilizar para comprender que está pasando y que podrá pasar en los próximos meses.

Si elaboramos un ejercicio mental tendremos que los bonos junto con sus respectivos emisores (la República y PDVSA) se encuentran en la misma caja, desde afuera los inversionistas no saben con seguridad lo que ocurrirá hasta que esta no se abra, pero en términos más complejos sabemos que la dualidad entre pagar y no pagar son realidades que conviven en el mismo plano.

¿Otros tres meses de espera? o ¿la llegada de un punto de inflexión?

En el segundo trimestre de 2018, la República y PDVSA deben afrontar unos $1.949 millones en pagos de deuda, compromisos los cuales entraran en un escenario dominado por la caída en la producción de PDVSA y los constantes retrasos en el pago de los compromisos.

Tras un primer semestre en donde la mayoría de los cupones se dejaron pasar sin que los inversionistas recibieran noticias favorables, abril se ha presentado como un mes en donde Corpolec deberá encarar el vencimiento de su bono Elecar18 por $650 millones. Asimismo, la alta volatilidad que ha exhibido este instrumento, en adición a los bajos volúmenes transados en el último mes han ejemplificado las expectativas poco favorables que tienen los acreedores entorno a una posible cancelación del título.

En este punto es menester recordar que el Elecar18 no forma parte del servicio de deuda concerniente a la República o PDVSA, por lo que un impago no se traduciría en la activación de las “cláusulas de incumplimiento cruzado” (cross default clause), siendo este otro punto que no le proporciona expectativas esperanzadoras a los tenedores.

Por otra parte, a finales de abril tendremos otro punto interesante, dado el vencimiento de cupón del PDVSA2020-8,5% por $107,39 millones, el cual tiene como colateral el 50,1% de las acciones de CITGO.

Dólares y pagos de deuda, el dilema de PDVSA y la República

En los próximos tres meses, el servicio de deuda será prácticamente la mitad de los $3.915,7 millones que se debieron honrar el año pasado debido el vencimiento del PDVSA2017-5,250% por $2.058 millones. A la par de este descenso, se tiene que los ingresos provenientes de las exportaciones de petróleo a EEUU, los más líquidos que se tienen por ahora, disminuirán un 12,89% interanual en el segundo trimestre ubicándose aproximadamente en $2.525,6 millones.

Esta caída en los ingresos no se ha originado por un retroceso en los precios del oro negro, sino por una caída en la producción, la cual le ha impedido a la nación tomar un mayor provecho de la cotización actual de la cesta venezolana de petróleo. Entre enero y marzo, el precio del barril de crudo promedio los $59,43 por barril, es decir, un incremento de 32,84% en comparación a los $44,73 por barril registrados en el mismo periodo de 2017.

Dado lo anterior, en el cuarto mes del 2018 se deben honrar unos $985 millones (incluidos cupones atrasados) a la vez que deberían esperarse unos ingresos por $637,8 millones por la venta de crudo a los Estados Unidos. Por su parte, para mayo y junio las cifras son de $721,4 millones y $242,50 millones en cupones frente a $732,4 millones y $1.155,37 millones por exportaciones de petróleo a la primera economía del mundo.

Cupones atrasados y otro ejercicio teórico

Hasta la primera semana de abril, PDVSA y la República acumulaban unos 18 cupones vencidos y dos en periodo de gracia por un monto total de $2.404,8 millones. Esta cifra tiene el potencial de incrementarse aún más, de mantenerse el mismo status quo que hemos presenciado en los últimos meses entre los tenedores y el gobierno, en donde ninguno de los dos ha dado un paso adelante, siendo que los tenedores de bonos no han llevado a cabo ninguna acción legal, mientras que el gobierno ha permanecido hermético.

Por ultimo vale la pena elaborar un ejercicio teórico entorno a la deuda. Si suponemos que los pagos atrasados y los que se avecinan en este trimestre se realizan, los tenedores de bonos tanto de la estatal petrolera como los de la nación verían un desembolso de $4.357 millones antes de los meses más cargados de este 2018 (agosto, octubre y noviembre).

Por otra parte, de repetirse el mismo escenario del trimestre anterior, en donde no se pudo concretar ningún pago de cupón, estaríamos hablando que el monto de los compromisos atrasados se elevaría por encima de los $2.894,6 millones que se tienen programados por los vencimientos del VENZ2018-7%, VENZ2018-13,625% y la segunda amortización del PDVSA2020-8,5%.