2015 en Latinoamérica: un año para olvidar

Latinoamérica enfrentó un duro 2015. La caída de los commodities ha golpeado a la región, impulsando un declive de sus monedas, mercados bursátiles y deuda soberana. Conoce aquí las principales cifras que representan la magnitud del problema.

16 febrero, 2016

Riesgo país se dispara en 2015

El gran perdedor de 2015 en Latinoamérica fue Brasil. Su riesgo país aumentó en 89,77% gracias a una confluencia de factores negativos que incluyó escándalos de corrupción alrededor de Petrobras, malos resultados macroeconómicos y la caída general de los precios de los commodities.

Variación del EMBI en 2015 para paises latinoamericanos

A Brasil siguen, Colombia y Ecuador con aumentos del riesgo país de 69,31% y 43,70% respectivamente. El petróleo representa aproximadamente el 45% de las exportaciones colombianas y 51% de las de Ecuador, de modo que la caída de su precio contribuyó a aumentar sus primas de riesgo. La región en general es altamente dependiente de los commodities, de modo que el riesgo país ha subido para casi todas las economías de la región.

La excepción es Argentina. En los últimos meses del año la proximidad de las elecciones presidenciales generó expectativas de recuperación en vista de la inminente salida de Cristina Fernández de Kirchner del poder, quien no generaba confianza al mercado.

Venezuela, por otro lado, tuvo un modesto aumento de las primas de riesgo, a pesar de las malas condiciones económicas que enfrentó. La deuda venezolana se tranza a niveles correspondientes a una situación de default; sin embargo, el gobierno cumplió con todos sus compromisos de pago en el 2015, lo que trajo una disminución de las primas de riesgo con respecto a los niveles en los que se tranzaban en meses anteriores.

Monedas en caída libre

De la misma forma como lo hizo el riesgo país, el cambio de las monedas de la mayoría de las economías latinoamericanas vio una acelerada depreciación. Los peores resultados de 2015 los tuvieron Brasil y Colombia. El real y el peso cayeron 31,94% y 25,21%. El Real brasilero abrió el año en 2,69 Reales por Dólar y lo cerró en 3,96; mientras que el Peso colombiano abrió 2015 en 23,78 Pesos por dólar y lo cerró en 31,79.

Variación de monedas latinoamericanas

Argentina, por otro lado, mantuvo el tipo de cambio oficial estable por gran parte del año, pero el anuncio de la liberación del Peso y la devaluación decretada por Mauricio Macri hizo que la moneda argentina cerrara en 12,93, después de haber abierto el año en 8,55.

A todo esto contribuyó el declive de los commodities, y el consecuente empeoramiento de las condiciones macroeconómicas; pero también debe tomarse en cuenta que la caída de estas monedas se observa contra el trasfondo de un Dólar en continua apreciación. El Dollar-Index, que mide la fortaleza de la moneda norteamericana contra una cesta de compañeros comerciales, aumentó 8,34% en el año y 22,14% entre el inicio de 2014 y el final de 2015. Ya que las monedas latinoamericanas se cotizan en relación al Dólar, la apreciación del Dólar implica una depreciación de sus monedas pares.

Mercados bursátiles en rojo

Las principales bolsas de la región también son dependientes de los commodities; algunas de las compañías mas grandes que cotizan en estos mercados bursátiles son mineras, de modo que sus acciones han sufrido con el mercado de materias primas. No obstante, incluso las compañías que no se especializan directamente en este mercado han sufrido debido a las malas condiciones macroeconómicas que han enfrentado.

El golpe mas fuertes lo llevó Perú, que reportó una caída de 33,45%. La bolsa de este país está fuertemente influenciada por las acciones de mineras dedicadas a la extracción de oro y cobre.

Argentina y Venezuela resaltan como excepciones a esta tendencia bajista; sin embargo, los elevados rendimientos reportados por sus bolsas se explican por la alta inflación que sus economías sufrieron durante el año.

Desempeño de bolsas latinoamericanas

Perspectivas para el 2016: continuará la caída

La CEPAL estima que la región crecerá 0,2% en el 2016 (después de haber decrecido 0,4% el año pasado); sin embargo, países como Venezuela y Brasil extenderán las contracciones de sus PIB.

El organismo internacional estima que el declive venezolano en 2015 fue de 7,1% y que será de 7% en 2016. De igual forma, la CEPAL estima que Brasil decrezca en 2% durante 2016.

Uno de los principales temores es que la mala situación de la economía china se prolongue, lo que reduciría la demanda global de commodities, afectando especialmente a Latinoamérica. 2016 se perfila como un reto difícil de afrontar para la región.